Creo en los besos que enamoran y en los que te destruyen las expectativas. Creo en los amores de rincones y en los de años. Creo en las arrugas compartidas y en las muertes súbitas. Creo en los que dicen que el amor es algo que secreta el cerebro y en los que no tienes cerebro cuando se enamoran. Creo en las flores de primavera y en las de genero no creo mucho. No creo en las manos juntas por conveniencia ni por pena. Creo en los impulsos de cariño y en los abrazos buscados en la noche. Creo en las miradas de discotec y en los brillos de los ojos. Creo cuando nisiquiera creía. Creo en las rodillas que tiemblan y creo que hay que darse cuenta cuando dejan de temblar. Creo en el amor que se profesa en una cárcel, más no creo en el amor de Reality. Creo en los trasnoches eternos, en el amor a la boca y en el desamor de ropa. Creo en la parálisis del tiempo y en el tiempo que algunos se toman. Creo en las canciones que nos lo traen a la panza. Creo en buscar su perfume en alguien más. Creo en el despecho y en el afán de que esté. Creo en las llamadas perdidas y en los mensajes sin contestar. Creo en la simpleza tan grande de los ojos y en horror de ya no reconocerse en ellos. Creo en las lenguas y en las patitas. Creo en los abrazos majaderos y en el último abrazo. Creo en el amor a los 10 años. Creo en el puzzle de los cuerpos y en las piezas correctas. Creo en la búsqueda de la flor de los 7 colores y en la princesa que duerme sin envejecer. Creo en el sexo y en el amorsex. No creo en los amantes de turno pero si creo en el amante que se convierte en amor. Creo en los labios que calzan y los amores que descansan. Creo en los eternos platónicos y en Platón cuando dijo "La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco"
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