sábado, 6 de noviembre de 2010

A las 5 en el banco.(escrito en pensamiento)

Me siento en un banco del parque que aún no tiene nombre y escribo algo que no haya escrito antes.
Mis piernas parecen tomar un poco de color mientras observo como detrás de la reja sigue pasando todo.
Hace calor hoy en Buenos Aires y me gustaría comerme un helado de pistacho, pero no me quiero parar del banco verde y perderme la ráfaga de viento que viene.
Pongo al famoso Mika en mis oidos y pasa un hombre que me asusta un poco, no lo vi venir.
(Hace tiempo que me ando asustando con todo)
Sigo pensando en los 7 meses que llevo acá y en como se me han pasado volando entre días y noches, entre lo desconocido y lo que ya es bastante familiar.
(Que impresión me da cuando me doy cuenta que el destino lo sabia antes que yo)
Me quedo sin escribir un segundo y pasa un hombre al cual si vi venir, me pide una moneda pero yo no la tengo y que suerte que no tengo porque al parecer es para comprarse otra caja de vino, la que llevaba en la mano estaba casi vacía.
Hay sol aún y pienso en Martín y en lo genial que hubiera sido venir con él, pero después me acuerdo de lo que me dijo una vez y me da alegría con sonrisa.
Descubrí en lo que duraba el semáforo de la esquina que esta ciudad es como un puño, se me ha ido abriendo de a pocos. Lugares y palabras que se han hecho participes de mi participación, por este año en este cuento.

ya no pensé mas, me fui a comer el helado y pensé en eso.

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