Tienen que estar muy locas las balas locas. Tienen que estar dementes para pegarle a alguien, pensando que hace milésimas de segundos le querían pegar a alguien más. Que locura la de las balas locas que son capaces de golpear a un niño que jugaba en su patio, queriendo hace una milésima de segundo, pegarle al que le vendía la droga hace un tiempo.
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